En una cámara fría, la puerta es el punto donde el aire húmedo del ambiente encuentra la superficie helada. El vapor se condensa, se congela y el hielo se acumula precisamente en el marco y en el perfil de sellado. El resultado aparece rápidamente: puerta que no cierra bien, goma que se rasga al abrir y filtración de calor que hace que el sistema de refrigeración trabaje más.
La resistencia flexible instalada en el perímetro de la puerta mantiene esta franja por encima del punto de congelación, impidiendo que se forme hielo. La elección del cable depende de tres decisiones: tipo de construcción, potencia por metro y tensión.
1. Con o sin malla metálica
La AISEN FLEX TPC-M es la versión de silicona sin malla, con una sección externa de 7,5 × 5,5 mm. Funciona bien en perfiles y marcos en ambientes protegidos, donde el cable se aloja en el canal y no sufre esfuerzo mecánico.
La AISEN FLEX SHIELD TPC-M/MA es la misma resistencia con malla metálica externa de cobre estañado o acero inoxidable, pasando a 9,5 × 6,5 mm. La malla añade protección mecánica y ayuda en la disipación térmica — es la elección para ambientes agresivos, áreas de lavado y puntos donde el cable está más expuesto.
2. Potencia por metro
Las dos líneas se suministran en 30, 40 y 50 W/m, en 220 V. La potencia adecuada depende de la temperatura de la cámara, del perfil de la puerta, del aislamiento y del régimen de apertura. No existe un número único que sirva para todas las instalaciones: una puerta de antecámara y una puerta de túnel de congelación tienen exigencias diferentes.
Si ya tiene las medidas de la puerta y la temperatura de operación, la calculadora de puerta frigorífica ayuda a estimar la metraje. Para el dimensionamiento de la potencia, vale la pena hablar con un especialista antes de comprar.
3. Tensión: 127 V o 220 V
TPC-M y TPC-M/MA se suministran en 220 V. Si la instalación es en 127 V, la alternativa es la línea AISEN FLEX CUSTOM — TRC 127 V, de potencia variable, que también existe en 220 V. La TRC se vende en rollo ya con el kit de accesorios: coleta de 300 mm, termorretráctiles y terminales para empalme.
La regla de corte que evita el retrabajo
El FLEX es un circuito paralelo: existe un nudo de corte demarcado cada 50 cm a lo largo del cable. Cortando sobre el nudo, la potencia por metro del tramo restante se conserva. Cortando entre dos nudos, el tramo pierde el calentamiento. Es el error más común en obra y el más fácil de evitar.
En la TRC, la lógica es otra: el producto se suministra por franja de corte ya definida (1 a 3 m, 2 a 4 m, 4 a 7 m, 7 a 11 m y 10 a 12 m), elegida en la compra según el recorrido.
Antes de energizar
Tanto el FLEX vendido por metraje como el suministrado en rollo requieren preparación del extremo final y del extremo de conexión antes de ser energizados. Este procedimiento debe seguir el manual técnico y ser ejecutado por un profesional cualificado, con las protecciones y el comando adecuados al proyecto.
¿Necesita ayuda para cerrar la especificación? Consulte la documentación técnica o hable con el soporte.